Un recuento laboral sobre el coronavirus (COVID-19)

Un recuento laboral sobre el coronavirus (COVID-19)

 

Dr. Eric Briones Briones (*)

Consecuencia de la pandemia mundial del CORONAVIRUS (COVID-19),  cada legislación laboral, ha habido cambios, con tal de hacer posible el mantener las relaciones laborales, bajo el principio de continuidad y el derecho al trabajo, como motor primordial de la humanidad. Así destaco, a modo de parangón en otras latitudes, los casos de Chile, cuya legislación deja establecido que ante sospechas por parte de una persona trabajadora, de estar enferma, le otorga a su ordenamiento jurídico, la facultad por temas de salud y de evitar contagio, el acudir al centro médico, con ausencia justificada y eso sí, comunicando a su patrono debidamente tal situación. En igual sentido, se dispone (según Decreto Suprema no. 594) que el empleador debe garantizar un ambiente sano, por lo que, en caso de no otorgarlo, el trabajador, puede dejar de asistir válidamente a su centro de trabajo.

 

Por su parte, España, cuando a un trabajador se le ponga en cuarentena preventiva, se le da de “baja”, lo que supone que la persona trabajadora deja de percibir su salario durante los primeros 3 días de baja y de ahí en adelante, se hace cargo con un subsidio el estado, con base en los porcentajes que se indiquen, según una orden del año  2009, que se había emitido para hacerle frente a la gripe aviar. Amén, cuando ir al trabajo (o que se viaje a una zona de peligro) pueda suponer un riesgo para la salud, el empleado puede ausentarse del puesto de trabajo, según su Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

 

Perú, por otro lado, emitió una guía para la prevención del Coronavirus (COVID-19) en el ámbito laboral, aprobada mediante resolución ministerial no. 055-2020-TR, la cual refiere que trabajadores diagnosticados con dicho virus, dejarán de asistir a su centro de trabajo, operando la “suspensión legal imperfecta”, siendo que el empleador deberá abonar la remuneración pese a que no haya contraprestación efectiva de labores por parte del trabajador. Por otro lado, si se dispone de una cuarentena al trabajador con sospecha de coronavirus, este justificará su inasistencia ante el empleador mediante certificado y en caso de descarte, el tiempo que el trabajador se haya ausentando se podrá sujetar a un acuerdo de compensación de horas (sin tocar el salario) entre las partes, pudiendo el empleador exonerar de la misma.  Igualmente, se estableció que trabajadores que estén “resfriados” y digan que han estado en contacto con personas que fueron diagnosticadas como casos sospechosos, probables o confirmados de COVID- 19 o que 14 días antes visitaron áreas de riesgo de transmisión de este virus, el empleador les deberá indicar que acudan al centro médico público o privado más cercano para realizarse los exámenes pertinentes. Valorándose -asimismo- por las partes, la relevancia y necesidad de que se realicen viajes a lo interno, como fuera del país.

 

Por su parte, Costa Rica, ha emitido hasta ahora los siguientes instumentos paliativos: 1) acuerdos de junta directiva, tanto de la CCSS como del INS, referidas a las incapacidades, pagos y subsidios; 2) postergación en los próximos 3 meses, en pagos crediticios y otros, por parte de distintos entes financieros; 3) decreto no. 42227-MP-S, sobre la emergencia producto del COVID-19; 4) el decreto no. 42248-MTSS “Reglamento para el procedimiento de suspensión temporal de contratos de trabajo en casos relacionados con los incisos a) y b) del artículo 74 del Código de Trabajo” publicado el 20 de marzo del 2020 en el Alcance No. 53 a La Gaceta No.55; 5) ley no. 9832, “Ley de Autorización de Reducción de Jornadas ante la Declaratoria de Emergencia Nacional” (publicada en el Alcance N° 56 a la Gaceta N° 58 del 23 de marzo del 2020; 6) ley no. 9839, publicada en el alcance no.74, Gaceta no.70, de fecha 4 de abril de los corrientes, en donde se entrega el FCL, a los trabajadores afectados por crisis económica, cuando su jornada haya sido legalmente reducida o cuando hayan sido suspendidos sus contratos de trabajo, además de los presupuestos que ya existían por ley de protección al trabajador; 7) “Bono proteger¨, que consiste en un beneficio económico temporal (125.000 colones), cuyo objetivo es la protección a las personas trabajadoras (excluidas las de condición migratoria irregular, menores de 15 años, pensionados, con trabajo remunerado al 100% de su jornada, privados de libertad y funcionarios públicos), contra los efectos negativos producidos durante la evolución de la pandemia. Pudiendo ser acreedores de esta ayuda estatal (con rango prioritario, aquellos que no alcancen la suma de 750 mil colones mensuales), personas despedidas, suspendidas en sus contratos de trabajo, con reducción de jornadas (en este caso, si la reducción es igual o inferior al 50%, se otorga 62.500 colones), independientes, o bien con contratos temporales e informales, con afectación producto de la emergencia nacional y dentro de un marco en donde prevalezca, la buena fe, la solidaridad y racionalidad en su pedimento (proteger.go.cr).

 

Resulta transcendente, referir que la actual Ministra de Trabajo, Geannina Dinarte Romero, ha recomendado que estas fórmulas ideadas excepcionalmente, deben ser utilizadas razonablemente, en pro de mantener las relaciones laborales, pues hay que recordar, que a nivel empresarial, lo más importante es el factor humano. Así por ejemplo, en vez de rebajar una jornada, primero procurar acudir al teletrabajo o en vez de un despido, solicitar la suspensión del contrato, es decir, acudir a la situación más beneficiosa, para ambas partes de la relación laboral, pues recordemos que esto es momentáneo.

Como se ha dicho esta normativa es para un tiempo determinado y excepcional, es oportuno recordar que la legislación laboral ordinaria, está enmarcada en principios cristianos de justicia social, principios generales del derecho del trabajo, equidad, costumbres, usos locales, normas internacionales y demás leyes de derecho común. Entre estas últimas destáquese el Código Civil, que rige desde 1888 y que, dentro de sus preceptos, señala expresamente que los derechos deben ser ejercidos conforme con las exigencias de la buena fe.

Por ende, siendo que la ley no ampara el abuso del derecho o el ejercicio antisocial de éste, es por lo que se debe tomar en cuenta, que no se vale, aprovecharse de la situación de un modo malicioso y doloso, para dar por terminada una relación laboral, perjudicándose a una de las partes del binomio (patrono/trabajador). La creatividad, llevada a su máxima expresión, para perjudicar una relación laboral consolidada, mediante interpretaciones o actuaciones sesgadas, no son válidas, por cuanto debe prevalecer una “media justa”, entendiendo que tanto trabajadores como patronos, deben salir airosos al final de la pandemia.

 

No es dable utilizar en fraude o abuso de la ley, los anteriores instrumentos laborales, con el fin de discriminar a las personas o violentarles sus fueros o valerse de reducciones de salarios, pero manteniendo la misma jornada, así como suspender contratos de trabajo, e irse a laborar con la competencia, revelando los secretos técnicos o los asuntos administrativos reservados de su trabajo, por cuanto una suspensión no significa que se haya terminado la relación laboral, es decir, siguen prevaleciendo los principios de buena fe, lealtad, comunicación, como se explicó a través del presente estudio. O cualesquiera otras argucias que pueden salir a flote, por cuanto la empatía y la solidaridad deben prevalecer, por encima de cualquier otra cosa, pues entre todos, se va a poder salir de este atolladero, que hoy por hoy, se encuentra la faz de la tierra.

 

Queda en el tintero otros pendientes y específicamente atinentes a la reactivación de la economía post pandemia, precisamente en esto, ya se está pensando, por lo que se están presentando posibles soluciones (por parte de varios legisladores, entre el que destaca, el Diputado Roberto Thompson), como fortalecer del Depósito Libre Comercial de Golfito, prorrogas de exención del IVA, a ciertos sectores de la economía, unir feriados por el resto del año y el próximo 2021, con el fin de hacer turismo nacional como internacional, entre otros.

 

Igualmente, lo concerniente a la promoción de las medidas preventivas de salud ocupacional, por cuanto hay un antes y un después de la pandemia coronavirus (covid-19), en el tema de las medidas sanitarias, dentro de los centros de trabajo; amén, del deber de mantener las condiciones de higiene y la información necesaria a los trabajadores, sobre las medidas de seguridad en la prevención del virus o los que puedan sobrevenir en un futuro. Así como, en el desarrollo de la modalidad del trabajo remoto/telemático o teletrabajo, por cuanto precisamente debido a esta pandemia, llegó para quedarse permanentemente, como desarrollo social mundial, pues los actuales momentos han enseñado que lejos de ser una prerrogativa, es una necesidad que ayuda a mantener la economía mundial, con lo que hasta ahora hay en el campo tecnológico, de la información y comunicación.